Monday, May 14, 2012

Comunicando el Evangelio a través de Diferentes Culturas



Entendiendo las diferencias entre el Individualismo y Colectivismo.  

Dentro de la cultura podemos identificar dos cosmovisiones o perspectivas que sobresalen, las cuáles son el colectivismo y el individualismo. Ambas cosmovisiones son totalmente opuestas entre sí, y entenderlas nos ayudará en el proceso de entender como acercarnos a las personas de diferentes culturas. El ser humano es de por sí complejo y por lo tanto entender cada cultura será un gran reto para nosotros. Por un lado, el colectivismo ve a la sociedad como un todo homogéneo que valora la necesidad por las relaciones interpersonales, mientras que el individualismo percibe a la sociedad como una colección de individuos que valoran la necesidad de la autonomía individual.[1]

En términos generales, el colectivismo es una cosmovisión que se centraliza en la conciencia del “nosotros” y margina la conciencia del “yo”, mientras que el individualismo en caso contrario se centraliza en la conciencia del “yo” y marginaliza la conciencia del “nosotros”.[2] Podemos identificar dos variaciones del colectivismo: El vertical y el horizontal. El colectivismo vertical está basado en una jerarquía de relaciones de poder, y las redes sociales son reforzadas por jerarquías autoritarias. Este tipo de colectivismo lo podemos observar en las culturas asiáticas y africanas. El colectivismo horizontal, por otro lado está basado en una heterarquía.[3]  En este tipo de colectivismo, las tradiciones culturales y creencias juegan un papel mayor en unir a sus miembros.  El mejor ejemplo de este tipo de colectivismo son los postmodernos.

Por otro lado, dentro del individualismo, existen 3 ramas principales: El concepto del yo, la expresión del yo y la relacionalidad.[4] En cuanto al concepto del yo, el individualismo promueve la autonomía individual y motiva a cada persona a definir su identidad de acuerdo a su grado de individualidad. Acerca de la expresión del yo, el individualismo entiende que los seres humanos necesitan expresarse y por lo tanto promueve la obtención de metas y derechos personales.  Por último, en cuanto a la relacionalidad, el individualismo entiende que aún cuando las relaciones son importantes, los intereses personales y las metas personales deben determinar el tipo de relación que una persona debe tener.[5]

¿Cómo podrían influir en las estrategias de evangelización y misión del evangelista o misionero?

Hoy, uno de los principales problemas que tenemos como misioneros es cómo comunicar el Evangelio a través de diferentes culturas.  Muchos de nosotros hemos tenido diferentes oportunidades de comunicar el Evangelio a personas de nuestra propia cultura, y esto es maravilloso; sin embargo, el problema es cuando las personas no son de nuestra propia cultura. En muchas ocasiones fallamos en introducir a las personas a Jesús y entonces simplemente no podemos identificar por qué nuestro testimonio tiene tan poco impacto. 

La primera tarea al evangelizar a las personas es identificar si pertenecen a una cultura de cosmovisión colectiva o si pertenecen a una cultura de cosmovisión individualista.[6]  Dentro de las culturas individualistas, el personalizar el Evangelio será una táctica efectiva dentro de una cultura con esta cosmovisión con el objeto de que el mensaje sea recibido personalmente y comprendido efectivamente.  En las sociedades donde impera el colectivismo, enfocarse en un individuo en particular puede llegar a ser peligroso, especialmente si tal enfoque expone la vergüenza, las fallas o los defectos.  Por lo tanto la reformulación de la frase “todos han pecado” a “tú has pecado” no sería sabio.  Los misioneros y los antropólogos nos dicen que muchas culturas no tienen un concepto claro del pecado y del perdón, especialmente donde no existe un fuerte concepto de Dios.  En tales lugares, no obstante, existe frecuentemente un fuerte sentido de vergüenza, el cuál puede ser construido sobre el compartir el Evangelio.

En las culturas colectivas, la harmonía en las relaciones es un valor social importante. El violador de la harmonía carga la penalidad de la vergüenza, la desgracia y la desfiguración simbólica. Es verdaderamente interesante el ver que nuestro reto es el llegar a aprender las diferencias culturales con el propósito de comunicar el Evangelio de Jesucristo.  Esto sin duda que es un gran reto dado que no es fácil olvidar nuestra cultura con el propósito de introducir a las personas a Jesús. Jesús mismo nos dejó un gran ejemplo acerca de cómo compartir el Evangelio a través de diversas culturas. Por lo tanto, ahora es el tiempo de poner esto en práctica.  

¿Cómo podrían influir en el liderazgo cristiano?

Por último, para el líder cristiano, es sumamente importante entender el contexto cultural de las personas a las que está dirigiendo. Aquí se aplica el mismo principio que se utiliza en la propagación del Evangelio.  Como líderes, entendiendo que hemos sido llamados a hacer discípulos para Cristo, debemos entender la cultura y sus implicaciones en el proceso de formación cristiana de otros creyentes. De acuerdo al autor Estep: “Aún cuando la fe es apropiada dentro de los confinamientos culturales, su substancia es independiente de las influencias culturales.”[7]

Por lo tanto, a pesar de las diferencias culturales existentes, debemos reconocer que la Biblia debe ser la única base y estándar de la fe, independientemente de las formas religiosas que distinguen a personas de diferentes culturas. Sin embargo, la cultura no debe influenciar el contenido de la fe (basado en la Palabra de Dios). Por último, como líderes debemos entender que las expresiones espirituales o religiosas varían de persona a persona, dependiendo de qué tanto los individuos interiorizan sus propios valores culturales y creencias.[8] Al comprender esto, será más fácil el saber qué necesidades específicas tienen las personas que estamos desarrollando de acuerdo a su contexto cultural.    

OLIVER MARTINEZ 


[1] Estep, James R. Christian Formation: Integrating Theology & Human Development.  Nashville, TN: B&H Publishing Group, 2010. Pg. 276. 
[2] Estep, Pg. 277. 
[3] Singelis, Theodore M., et al. “Horizontal and Vertical Dimensions of Individualism and Collectivism: A Theoretical and Measurement Refinement,” Cross-Cultural Research, 29(3): 240-75. 
[4] Estep, Pg. 279. 
[5] Ibid, Pg. 279. 
[6] Ibid, Pg. 276. 
[7] Ibid, Pg. 292. 
[8] Ibid, Pg. 297. 

Creados a la Imagen de Dios


1.      Definiendo “Imago Dei”

Entender la naturaleza de Dios y su esencia es fundamental para comprender quienes somos como seres humanos. Pero… ¿qué es exactamente lo que nos hace humanos? Contrario a lo que la ciencia enseña, no estamos aquí por accidente ni producto de la evolución. Estamos aquí porque Dios nos creó de la nada a Su imagen y semejanza. Tal y como dice la Biblia: “El día que Dios creó al hombre, a semejanza de Dios lo hizo. Varón y hembra los creó. Los bendijo, y los llamó Adán el día en que fueron creados.”[1] Esto es precisamente lo que nos hace humanos, seres vivientes, que Dios, nos creó del polvo de la tierra, y sopló sobre nosotros aliento de vida y nos hizo como Él.  En cuanto a esto, el autor Estep argumenta: “Somos humanos porque somos hechos a la imagen de Dios. Somos los portadores de la imagen de Dios, el imago Dei.”[2]

Ahora, ¿qué significa ser hechos a la imagen de Dios (Imago Dei)? Para responder esta pregunta, primero tenemos que preguntarnos: ¿Cómo es Dios? Dios es un Dios Trino (Padre, Hijo y Espíritu Santo), quien desde antes de la fundación del mundo, ya estaba completo en sí mismo, disfrutando de una relación perfecta de amor entre cada una de las personas de la Trinidad.  Movido por ese amor perfecto y eterno, Dios decidió crearnos para relacionarse con nosotros, creando una familia espiritual para Sí y compartir esa vida de “perfecta comunidad”.  Por  lo tanto, ser hechos a la imagen de Dios significa ser como Él en amor y unidad. La Biblia dice: “Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.”[3]
  
Implicaciones para el ministerio social.

Las implicaciones para el ministerio social son muchas, debido a que como sus criaturas, creados a la imagen de Dios (“Imago Dei”), debemos reflejar quién es Él a través de nuestra relación con otras personas.  Al amar y servir a nuestro prójimo, estamos siendo portadores de la gloria de Dios y estamos comportándonos tal y como Dios es. Nuestro anhelo como seres creados a la imagen de Dios debe ser el demostrar el amor de Dios a nuestro prójimo a través del servicio, enfocándonos en ver por todas aquellas personas que están en gran necesidad, siguiendo así el modelo que Jesús nos dejó. Por lo tanto, nuestra relación con Dios debe verse reflejada en nuestra manera de relacionarnos con otros.  El autor Estep concluye: “Debido a que somos los portadores de la imagen de Dios, nuestra relación con nuestro querido portador de la imagen de Dios (nuestro prójimo) debe ser consistente con nuestra relación con Dios.”[4]

Implicaciones para el Evangelismo.

A través de la historia de la humanidad revelada en las Sagradas Escrituras, desde la creación, Dios siempre ha estado activamente mostrando su interés por todas sus criaturas y ha tomado la iniciativa de acercarse a nosotros por medio de sus mensajeros y de manera sublime por medio de la persona de Jesucristo, proveyendo así la solución para el problema del pecado que nos separó de Él.  Por lo tanto, como seres creados a la imagen de Dios, el evangelismo debe cobrar un sentido excepcional para nosotros ya que somos Sus instrumentos para reconciliar a las personas con Dios, invitándolos a ser parte de la Familia de Dios, por medio de la fe en Jesucristo. 

Implicaciones para las misiones (evangelizar otras culturas)

Las implicaciones para las misiones son claras, ya que Dios por su amor y paciencia para con todos nosotros no quiere que nadie se pierda o sea destruido, sino que siempre ha querido que todas las personas del mundo procedan al arrepentimiento y se vuelvan a Él.  Dios es un Dios misionero, y espera que nosotros actuemos de la misma manera.  La Biblia dice: “Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.”[5] La razón por la que estamos en esta tierra es para bendecir a las naciones y ser portadores de la gloria de Dios. Esto nos debe llevar a ser intencionales al tomar la iniciativa de acercarnos a todas las personas en el lugar donde se encuentran, tal y como Dios lo hizo. No podemos ser apáticos a la necesidad de las personas en todas partes del mundo de pertenecer y ser aceptados por Dios.   

Implicaciones para el liderazgo cristiano.

Por último, las implicaciones para el liderazgo cristiano tienen que ver con el proceso de desarrollo de otras personas.  Para el líder cristiano, es imprescindible entender el desarrollo de las demás personas, creadas a la imagen de Dios, lo cual nos puede proveer ideas en el proceso de formación de nuevos discípulos para Cristo.  La Biblia dice: “Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado.”[6] El Discipulado es uno de los propósitos bíblicos de Dios revelados en la Escritura. El discipulado significa simplemente ayudar a los creyentes a crecer espiritualmente, es decir, a alcanzar la madurez espiritual.  Dios nos ama tanto que nos acepta tal y como somos, pero no quiere dejarnos como estamos, sino que quiere que seamos como Su hijo Jesús. 

OLIVER MARTÍNEZ 


[1] Génesis 5:1-2. Santa Biblia. Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy. © 2005 por The Lockman Foundation, La Habra, California.
[2] Estep, James R. Christian Formation: Integrating Theology & Human Development.  Nashville, TN: B&H Publishing Group, 2010. Pg. 11.
[3] 1 Juan 4:7-8. Santa Biblia. Versión Reina Valera Contemporánea. Copyright © 2009, 2011 por Sociedades Bíblicas Unidas.
[4] Estep, Pg. 14. 
[5] Mateo 28:19. Santa Biblia. Nueva Traducción Viviente.  © 2010 por Tyndale House Foundation. 
[6] Mateo 28:20. Santa Biblia. Nueva Traducción Viviente.  © 2010 por Tyndale House Foundation. 

Friday, January 20, 2012

Como líder cristiano, ¿son sus capacidades de liderazgo limitadas a contextos cristianos, o se extienden a los ambientes no cristianos también?

Esta es una pregunta por demás interesante.  Uno de mis mentores, el Dr. Albert Reyes siempre me insistía que a pesar de que obtener mi educación bíblica y teológica era muy importante, necesitaba prepararme en el área de liderazgo porque eso me abriría las puertas para poder desarrollarme en todos los ámbitos, tanto eclesiásticos como seculares.  En ese momento no lo comprendía en su totalidad sino hasta ahora que puedo ver la necesidad de líderes cristianos competentes que puedan ser luz en medio de las tinieblas.  Tal y como concluye el autor Aubrey Malphurs: “Un líder cristiano dirige en cualquier contexto ya sea una organización cristiana o no.  Los líderes cristianos son líderes cristianos tanto afuera como adentro de la comunidad cristiana. Nuestro mandato es dirigir de forma cristiana a pesar del contexto.” [1]
 
Esto me hace recordar la visión que el Dr. Reyes vino a trasmitir a todos los estudiantes que estábamos estudiando bajo su liderazgo: “El desarrollar líderes/servidores capaces de servir y desarrollarse en cualquier contexto desde la Patagonia hasta Alaska y hasta el resto del mundo.” Por las dimensiones que está tomando mi ministerio en la actualidad puedo confirmar que si quiero ser un líder cristiano altamente efectivo, tengo que saber cómo conducirme tanto dentro y fuera de la iglesia. No nos equivoquemos al adoptar una actitud muy común en nuestros círculos cristianos de pretender que vivimos dentro de una burbuja de “santidad” apartada del mundo.  Nuestro mayor impacto será cuando seamos capaces de penetrar los diferentes círculos de la sociedad en donde se requiera nuestra presencia sin comprometer nuestras convicciones como creyentes. 

Tal y como Jesús lo dijo: “No ruego que los quites del mundo, sino que los protejas del mal. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.” [2] Jesús  nunca insinuó que nosotros como cristianos pertenecíamos a este mundo, sino que mientras estuviéramos en este  mundo, teníamos una misión que cumplir, siendo luz en este mundo en medio de una generación perdida que aún no le conocía.  Jesús dijo: “Mientras esté yo en el mundo, luz soy del mundo.[3] A fin de cuentas, Jesús prefería estar en medio de las personas que tenían necesidad, porque para ellos fue que había venido. 

Si hay algo que necesita este mundo es de líderes cristianos comprometidos a combatir lo que el pastor Rick Warren ha identificado como los 5 problemas gigantes existentes en nuestro mundo el día de hoy: Vacío Espiritual, Liderazgo Egocéntrico, Pobreza, Enfermedad y Analfabetismo. La clave para combatir dichos gigantes será movilizar a líderes cristianos en nuestras iglesias que para que trabajen juntos Plantando iglesias, Equipando líderes/servidores, Asistiendo al pobre, Cuidando del enfermo y Educando a la siguiente generación. [4]  

Entendiendo las dimensiones de esta enorme tarea que tenemos por delante, como líderes cristianos, nuestras capacidades de liderazgo no pueden estar limitadas a contextos cristianos solamente, sino que tendrán que extenderse también a los ambientes no cristianos que es donde podremos crear dicho impacto.  

OLIVER MARTÍNEZ



[1] Malphurs, Aubrey. Being Leaders: The Nature of Authentic Christian Leadership. Grand Rapids, MI: BakerBooks, 2003. Pg. 13. 
[2] Juan 17:15-16. Reina Valera Contemporánea. Copyright © 2009, 2011 por Sociedades Bíblicas Unidas.
[3] Juan 9:5. Nueva Versión Internacional. Copyright © 1999 by Biblica
[4] Warren, Rick. The PEACE Plan. http://thepeaceplan.com/

Wednesday, November 09, 2011

Hogares que honran a Dios

Estoy convencido que vivimos en un tiempo en el que el blanco número uno del enemigo es nuestra familia. Satanás sabe que si ataca primeramente a tu hogar y tu familia, te herirá profundamente en tu caminar con Dios.

Para ello él tiene muchas municiones para atacarte:

• Él está usando el Internet (el cuál es muy útil y necesario para muchos el día de hoy) Sin embargo tenemos que proteger a nuestras familias de toda la influencia negativa y demoníaca que el Internet está teniendo en nuestras familias: Pornografía, Redes Sociales, etc.

• La Televisión por Satélite o Cable: HBO, Cinemax, PPV, etc.

Todo esto está controlando nuestros hogares porque no hemos tomado la iniciativa de limpiar y proteger nuestros hogares ante todas estas cosas. Esto requiere que busquemos la santidad y aprendamos a vivir con estándares dentro de nuestras familias. Los índices de divorcio son exactamente iguales dentro y fuera de la iglesia. ¿Qué es lo que nos está sucediendo?

Padres, tenemos que despertar ante esta llamada de atención. Tenemos que entender que si queremos que nuestros hijos sobrevivan en este Siglo XXI, tenemos que fortalecer nuestro liderazgo espiritual como padres. Tenemos que envolvernos en las vidas de nuestros hijos y volver a edificar un altar en nuestras familias.

Piensa en lo siguiente: “Tal y como son los hombres, así son sus familias.”

Esto explica algo:

• 63% de los jóvenes que cometen suicidio vienen de hogares sin la presencia del padre.

• 20 % de los niños en EUA no saben quiénes son sus padres.

• 85% de los niños con desórdenes de conducta vienen de hogares sin la presencia del padre.

• 85% de los jóvenes que se encuentran en la prisión vienen de hogares sin la presencia del padre.

• 71% de los jóvenes que se dan de baja en las escuelas vienen de hogares sin la presencia del padre.

Lo único peor que estar en un hogar sin padre, es un hogar que cuenta con la presencia de un padre que no asume su responsabilidad como líder espiritual de la familia y que diga las mismas palabras de Josué: “Y si no les parece bien servir al SEÑOR, escojan hoy a quién han de servir: si a los dioses que sirvieron sus padres, que estaban al otro lado del río, o a los dioses de los Amorreos en cuya tierra habitan. Pero yo y mi casa, serviremos al SEÑOR.” Josué 24:15 (NBLH)

Hoy quiero llamar a los hombres a que se levanten y asuman su responsabilidad, que sean hombres de oración, que tomen la Biblia y guíen a sus familias al cielo. No podemos conformarnos con ir al cielo si nuestras familias no van con nosotros. No podemos ser pasivos al respecto, no podemos echarnos para atrás al respecto. No podemos pretender que con solo traerlos a la iglesia una vez a la semana asegurarán su entrada al cielo. Tenemos que ser guerreros que peleen las batallas por nuestras familias y que suban los estándares de la Palabra de Dios en nuestras familias.

Observen lo que dice Deuteronomio 6:4-9: “Escucha, Israel: El SEÑOR nuestro Dios es el único SEÑOR. Ama al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Átalas a tus manos como un signo; llévalas en tu frente como una marca; escríbelas en los postes de tu casa y en los portones de tus ciudades.” Deuteronomio 6:4-9 (NVI)

Cuánto necesitamos tener una atmósfera de la presencia de Dios en nuestros hogares. Tal vez estamos viendo mucha TV. Estamos viviendo unas vidas con muchas ocupaciones y no estamos teniendo tiempo para honrar a Dios en nuestros hogares. Cuando Dios encuentra hogares que lo honran, Él usará a toda la familia para alcanzar y redimir a un mundo perdido sin Cristo. ¿Acaso no quieres eso para tu vida y tu familia? ¿No quieres que Dios use a tu familia? Edifica un altar familiar. Enséñales la Palabra de Dios.

El Salmo 112 contiene una gran promesa que debemos recordar: ¡Alabado sea el SEÑOR! Qué felices son los que temen al SEÑOR y se deleitan en obedecer sus mandatos. Sus hijos tendrán éxito en todas partes; toda una generación de justos será bendecida. Ellos mismos serán ricos, y sus buenas acciones durarán para siempre. La luz brilla en la oscuridad para los justos; son generosos, compasivos y rectos.” Salmo 112:1-4 (NTV)

Por otro lado, el Salmo 78 es un pasaje sorprendente. Escuchen lo que dice: “Pueblo mío, atiende a mi enseñanza; presta oído a las palabras de mi boca. Mis labios pronunciarán parábolas y evocarán misterios de antaño, cosas que hemos oído y conocido, y que nuestros padres nos han contado. No las esconderemos de sus descendientes; hablaremos a la generación venidera del poder del SEÑOR, de sus proezas, y de las maravillas que ha realizado… para que los conocieran las generaciones venideras y los hijos que habrían de nacer, que a su vez los enseñarían a sus hijos. Así ellos pondrían su confianza en Dios y no se olvidarían de sus proezas, sino que cumplirían sus mandamientos.” Salmo 78:1-7 (NVI)

Esto significa que aún los niños que no han nacido, nos aseguraremos que conozcan y escuchen la Palabra de Dios. Esto es bien poderoso. Todo esto lo declararemos para nuestros hijos. Como padres tenemos una responsabilidad sorprendente de llevar la Palabra de Dios a nuestros hogares y enseñarla a nuestros hijos y ser modelos vivos para ellos. Si decidimos no hacerlo, un día estaremos delante de Dios y seremos juzgados por eso.

Quiero preguntarte algo: ¿Estás tomando el tiempo para edificar un altar familiar? ¿Estás protegiendo tu matrimonio? Para hacer esto se requiere ser VALIENTES. El Enemigo está destruyendo nuestras familias y nuestra única defensa es vivir la Palabra de Dios en nuestros hogares. Dios te dice: “Si haces lo que yo te mando, ¡Yo usaré a toda tu familia para mis propósitos! Mi Plan para redimir a un mundo perdido es el utilizar a las familias, y quiero usar la tuya.

Dios comenzó de esa manera y continuará haciéndolo de la misma manera. El mover de Dios en esta época es a través de nuestras familias.

Dios te bendiga!

Saturday, August 27, 2011

Fundamentos del Trabajo en Equipo

“Ahora bien, hay diversos dones, pero un mismo Espíritu. Hay diversas maneras de servir, pero un mismo Señor. Hay diversas funciones, pero es un mismo Dios el que hace todas las cosas en todos. A cada uno se le da una manifestación especial del Espíritu para el bien de los demás.” 1

Creo que este pasaje es fundamental en la idea entera del ministerio en equipo porque nos permite entender que cada miembro de la Familia de Dios tiene una función especial y diferente. No existe tal cosa como que una sola persona puede hacer todas las tareas dentro de la misma. De acuerdo a la Biblia, todos los creyentes formamos parte del Cuerpo de Cristo, la iglesia, y cada uno es una parte separada y necesaria de éste.

La implicación de este pasaje es que Dios quiere usar a cada creyente para edificar Su Cuerpo. Al final de cuentas, una gran verdad transformadora es que la identidad primaria de cada miembro del Cuerpo de Cristo es que es un Ministro de Jesucristo. Muchas veces se tiene la idea de que solo aquellos profesionales dedicados tiempo completo al Ministerio y que son parte de una elite especial y superior pueden ser llamados “Ministros”. De hecho eso no podría estar más lejos de la verdad. De acuerdo a la Escritura los Pastores somos solo Administradores del Rebaño de Dios. Todos los miembros del Cuerpo de Cristo son llamados de acuerdo a la Biblia “Ministros”.

La Biblia dice: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo…” 2

De acuerdo a este pasaje, nuestra tarea específica no es hacer el Ministerio, aún cuando ese es el entendimiento y la práctica de muchos pastores el día de hoy, sino la de preparar (equipar) a los santos para el Servicio a Dios. Sería una historia completamente diferente si como pastores nos enfocáramos en cumplir nuestra tarea y llamado principal y permitir que la iglesia funcione tal y como Dios lo diseñó desde el principio, como un Cuerpo.

Por lo tanto, entendiendo que hay diversos dones, diversas maneras de servir y diversas funciones, pero un mismo Espíritu, Señor y Dios, el ministerio debe ser llevado a cabo dentro del contexto de la Familia de la Iglesia. Ahora, no solo eso, sino que la manera bíblica de llevarlo a cabo es trabajando en equipo. Debemos recordar que la “manifestación especial del Espíritu” de la que habla este pasaje nos ha sido dada para edificar a otros, para el bien de los demás.

Por último, es esencial recordar que para poder funcionar en equipo, es importantísimo aprender a trabajar juntos, apoyándonos unos a otros y sirviendo en armonía. La Biblia dice: “Miren cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos en armonía… Porque allí mandó el Señor la bendición, la vida para siempre.” Sal. 133:1,3 (NBLH)

Solamente cuando aprendemos a vivir y servir juntos en armonía como cuerpo, Dios mandará su bendición y será de edificación para todos. Que lamentable es ver como la actitud de muchos creyentes es que prefieren servir o trabajar solos. Eso es un atentado directo a la vida y función del Cuerpo de Cristo.

OLIVER MARTINEZ
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[1] 1 Cor. 12:4-7. Santa Biblia. Nueva Versión Internacional. Copyright © 1999. Bíblica.

[2] Efesios 4:11-12. Santa Biblia. Reina-Valera. Copyright © 1960. American Bible Society.

[3] Salmo 133:1,3. Santa Biblia. Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy. Copyright © 2005. The Lockman Foundation.

Wednesday, July 20, 2011

Mi visión personal acerca del Evangelismo

En una ocasión se le preguntó a Helen Keller: “¿Qué podría ser peor que nacer ciego?” Ella respondió: “Lo único peor a no tener vista es no tener visión.”1 Es verdaderamente trágico no tener rumbo ni dirección en la vida. Por eso con tanta sabiduría la Biblia dice: “Donde no hay visión, el pueblo se extravía.”2 En otro pasaje Dios dijo a Habacuc lo siguiente: “Escribe la visión, y haz que resalte claramente en las tablillas, para que pueda leerse de corrido.”3

Es por ello que para mí es tan importante tener claridad en la visión que Dios me ha dado para mi vida, familia y ministerio y escribirla. En cuanto al Evangelismo, mi visión es: “Ser un instrumento de Dios para ayudar a otros a tener un encuentro personal con Cristo y descubrir el propósito de Dios para sus vidas, llevándolos a una experiencia íntima con Dios a través de una adoración genuina y la enseñanza clara de la Palabra de Dios.”

Hoy día, algo muy especial está sucediendo alrededor nuestro. Dios se está moviendo de tal manera en todas partes del mundo que tenemos que abrir nuestros ojos. Es asombroso ver cómo nuestro Padre Celestial aún está obrando y nos está invitando para unirnos a Su obra. En medio de un mundo que está constantemente cambiando, tenemos que reconocer que es imposible continuar haciendo nuestro trabajo de la misma manera que la iglesia lo ha hecho por muchos años. Los métodos que se usaron tiempo atrás, el día de hoy se han convertido en obsoletos, por lo tanto debemos estar abiertos a nuevas formas para evangelizar.

Quiero ser bien honesto al decir que éste tema es particularmente incómodo para mí. La verdad es que aún cuando uno está metido tiempo completo en el ministerio, puede fácilmente olvidar la tarea básica de compartir de Cristo con aquellos que aún no lo conocen. Si bien es cierto que somos llamados a hacer discípulos y enseñarles que hagan lo que Jesús nos dijo, esto no nos exime de llevar a cabo personalmente la tarea compartir de Cristo con el perdido como un estilo de vida. En medio de las múltiples ocupaciones, uno podría justificar que no tiene tiempo para salir y evangelizar.

Sin embargo, yo pregunto: ¿Qué tarea hay más importante que esta? El Evangelismo no es una opción para el creyente, o la tarea de una élite de profesionales especializados. El Evangelismo es un mandato para todos los cristianos en todas partes del mundo. El escritor C.S. Lewis dio en el blanco cuando comentó: “La gloria de Dios, y, como nuestro único medio de glorificarlo, la salvación de las almas es el asunto real de la vida.”4 La manera en la que yo puedo darle la gloria a Dios es siendo obediente en el cumplimiento de la Gran Comisión que Él nos dejó, es decir, compartir con otros acerca de la persona de Jesús.5

La Biblia está llena de pasajes que demuestran que esta Gran Comisión siempre ha estado en el corazón de Dios, y por lo tanto mi ministerio futuro debe estar impregnado por una pasión por lo que a Él le apasiona. Es claro en las Escrituras que Dios está apasionado por las multitudes de personas que se encuentran como ovejas sin pastor. Él está apasionado por el perdido. Como dice el autor Dave Earley: “El corazón de Dios está y siempre ha estado latiendo por todas las personas de las naciones.”6 A pesar de que las personas no lo reconozcan, sin Cristo se encuentran perdidas, y fue precisamente a ellos a quienes Cristo vino a buscar. Es por eso que la manera en la que veo mi ministerio hacia el futuro es completamente enfocado en alcanzar a las personas que aún no conocen de Cristo.

Recordando el encuentro que tuvo con la mujer samaritana,7 Jesús tuvo que hacer a un lado todas las barreras culturales, religiosas y raciales de esa época para acercarse a esta mujer y escuchar lo que había en su corazón. Esto abrió las puertas para que ella alcanzara la salvación. Esta es la forma en la que quiero ver mi ministerio de ahora en adelante. Quiero ser alguien que se acerca a las personas, no es con palabrerías, ni argumentos, sino solo para escucharlas. Aunque esto vaya en contra de mi naturaleza, escuchar a las personas será la habilidad más importante que tendré que desarrollar en mi ministerio si quiero ser efectivo en alcanzar a las personas para Cristo. Esto me hará sensible a las necesidades de las personas, aprendiendo así del modelo que nuestro Señor Jesús nos dejó.

Mi anhelo es ver mi ministerio pasando tiempo con las personas con las que Jesús hubiera preferido estar. Él prefería estar con la gente en necesidad y tenía compasión de ellos ya que eran como ovejas sin pastor.8 Debido a esto Él se ganó la reputación de ser amigo de pecadores y de comer con ellos.8 Cuán agradecido estoy con mi Dios porque ahora puedo comprender que para alcanzar a las personas se requiere que yo ajuste mis métodos o formas, dado que cada persona es diferente y requiere diferentes acercamientos evangelísticos.10

Hasta ahora he encontrado que en ocasiones algunos de los métodos o formas que he usado en el pasado han estado opacados por el legalismo y la tradición. Hoy puedo comprender que las personas en esta era postmoderna no necesitan saber cuánta Biblia conozco de memoria. A ellos lo que les interesa es saber si soy real y transparente. Es por ello que quiero vivir el Evangelio de una manera Encarnada en la que mi manera de vivir refleje lo que creo. Quiero ser un libro abierto a donde quiera que vaya y que las personas pueden ver a Cristo en mi. Quiero ser verdaderamente para la gente la sal de la tierra y la luz del mundo.11

OLIVER MARTINEZ

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[1] Helen Keller Quotes. http://thinkexist.com/quotes/helen_keller/
[2] Proverbios 29:18. Santa Biblia. Nueva Versión Internacional, 1999.
[3] Habacuc 2:2. Santa Biblia. Nueva Versión Internacional, 1999.
[4] C.S. Lewis, Reflections (Grand Rapids, MI: Erdmans, 1967). Pg. 14.
[5] Mat. 22:34-40; Mat. 28:18:20. Santa Biblia. Nueva Versión Internacional, 1999.
[6] Dave Earley & David Wheeler, Evangelism is… How to Share Jesus with Passion and Confidence (Nashville: B&H Publishing Academic, 2010), Pg. 19.
[7] Juan 4. Santa Biblia. Nueva Versión Internacional. 1999.
[8] Marcos 6:34. Santa Biblia. Nueva Versión Internacional, 1999.
[9] Lucas 7:34, 19:10, Mat. 9:9-11. Santa Biblia. Nueva Versión Internacional, 1999.
[10] Dave Earley & David Wheeler, Evangelism is… How to Share Jesus with Passion and Confidence (Nashville: B&H Publishing Academic, 2010), p. 82.
[11] Mateo 5:13-16. Santa Biblia. Nueva Versión Internacional, 1999.

Wednesday, June 29, 2011

Apologética Encarnada

¡En esa iglesia son unos hipócritas! Esa esta es una de las respuestas más comunes que he encontrado en muchas personas en mi comunidad acerca de las iglesias. Tal vez yo podría argumentar inmediatamente que las personas están solo inventando excusas para no acercarse a Dios. Tal vez las estén inventando. Sin embargo, la realidad es que como cristiano, mi forma de vivir y actuar diariamente en todo tipo de circunstancias viene a ser una evidencia de lo que ha ocurrido dentro de mí. Siendo muy honesto, es mucho más fácil tratar de entender el evangelismo como una mera transferencia de información, sin que esto me comprometa a tener que vivir lo que predico. De hecho, esto fue precisamente a lo que Jesús se refería cuando hablaba acerca de la actitud de los fariseos: “Así que ustedes deben obedecerlos y hacer todo lo que les digan. Pero no hagan lo que hacen ellos, porque no practican lo que predican.”1 Es evidente que ellos enseñaban una cosa, pero su manera de vivir era completamente distinta. Es por ello que aquí es pertinente abordar el tema de la “Apologética Encarnada”. Estoy muy de acuerdo con la definición que el autor Wheeler hace acerca de la apologética “encarnada”: “Es el estilo de vida representado pública y privadamente de la vida de un cristiano que valida ante el mundo las verdades absolutas de la Biblia.”2 El no vivir lo que predico llega a ser una contradicción de términos. El mundo ya está cansado de tantos cristianos que disfrutan estar pelando con otros grupos religiosos acerca de quién tiene la razón. Estoy consciente que lo que está en juego aquí es el proclamar la verdad de una manera clara e inalterada. No obstante, no se puede divorciar la tarea de encarnar lo que predico del presentar una defensa clara y amorosa de mi fe. Como dice Wheeler: “De acuerdo con la Escritura, la única piedra de tropiezo para el incrédulo debe ser la cruz, no las acciones antibíblicas de aquellos que claman haber sido redimido a través de esa misma cruz.”3 Dios me guarde de llegar a ser un cristiano que con mi manera de vivir, pueda llegar a ser una piedra de tropiezo para el perdido. Aquí está la esencia del reto al que me enfrento como creyente: Debo ser sabio en entender la conexión existente entre lo que creo y mi manera de vivir para que haya un balance entre ambas. En humildad debo someter cada área de mi vida al Señorío de Cristo para que Él viva Su vida a través de mí. Como concluye Wheeler: “Una vida encarnada demanda una rendición, no solo a las palabras de Cristo, sino también a Sus acciones. Los cristianos deben ser primeramente siervos.”4
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1. Mateo 23:3. Santa Biblia, Nueva Versión Internacional, 1999.

2. David Wheeler, Artículo “Incarnational Apologetics” (Liberty University), p. 1.

3. Wheeler, p. 1.

4 Wheeler, p. 6.

Siendo Sal y Luz de la Tierra

Soy sal y luz de la tierra.1 ¿Qué significa esto para mi? Que mi vida tiene propósito. Dios me ha escogido para brillar en este mundo lleno de maldad y oscuridad. También significa que a través de mi vida, yo puedo traer sabor y propósito a las vidas insípidas y faltas de dirección de tantas personas. Desde pequeño, uno de los valores que me fueron transmitidos fue el de recibir todo el conocimiento posible. Conforme fui creciendo, se me hizo fácil pensar que al tratar de evangelizar a otros, lo que la gente necesitaba era meramente información de qué hacer para ir al cielo y evitar ir al infierno. Con una sola fórmula o método era suficiente para poder cumplir con mi tarea de hablarles a otros de Cristo, sin la necesidad de involucrarme con las personas. Cuán equivocado estaba. Muchos al verme, tenían la idea que yo era de los que no fumaba, no tomaba ni bailaba. A esto se reducía me testimonio: No fumaba, no tomaba, no bailaba, no visitaba lugares de perdición, no participaba en fiestas con pecadores. En fin, para todo mi respuesta era prácticamente no, no y no. Sin embargo después descubrí que la vida de Jesús demostró completamente lo contrario. Él prefería estar con la gente en necesidad y tenía compasión de ellos ya que eran como ovejas sin pastor.2 Debido a esto se ganó la reputación de ser amigo de pecadores y de comer con ellos.3 Agradezco a Dios que ahora puedo comprender para alcanzar a las personas se requiere ajustar mis métodos o formas, dado que cada persona requiere diferentes acercamientos evangelísticos.4 He encontrado que en ocasiones muchos métodos están opacados por el legalismo y la tradición. La gente en esta era postmoderna no necesita saber cuánta Biblia sé, o cuántos pasajes puedo recitar de memoria. A ellos lo que les interesa es saber si soy real y transparente. Es sorprendente como Dios, siempre está preparando el terreno para que yo pueda plantar y regar la semilla del evangelio, confiando que Él dará en crecimiento.5 A mí solo me corresponde ser obediente en llevar el mensaje. Cuanto necesito aprender de la historia del cristianismo. El cristianismo puede ser comparado a un virus que es propagado espontáneamente y que no está sujeto a programas o métodos. Como menciona el autor Greg Stier: “Cuando Jesús invade nuestras vidas, Él quiere que cada aspecto de cada vida cristiana esté completamente bajo Su control, y Él no se detendrá hasta que eso suceda.”6 Es por ello que mi tarea al compartir mi testimonio personal es ganarme la confianza de las personas de una manera inofensiva y efectiva para que Él llegue a ser también el Señor de sus vidas. Es necesario que la gente sepa que soy un ser humano como ellos, que ha cometido errores, y que la única cosa que me diferencia de ellos es que he sido perdonado de mis pecados y que tengo vida eterna.
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1. Mateo 5:13-16. Santa Biblia. Nueva Versión Internacional, 1999.

2. Marcos 6:34. Santa Biblia. Nueva Versión Internacional, 1999.

3. Lucas 7:34, 19:10, Mat. 9:9-11. Santa Biblia. Nueva Versión Internacional, 1999.

4. Dave Earley & David Wheeler, Evangelism is… How to Share Jesus with Passion and Confidence (Nashville: B&H Publishing Academic, 2010), p. 82.

5. 1 Corintios 3:6-9. Santa Biblia. Nueva Versión Internacional, 1999.

6. G. Stier, Outbreak (Chicago, IL: Moody, 2002), p. 24.

Saturday, February 05, 2011

Libres de la Esclavitud

"Entonces Dios habló todas estas palabras diciendo: Yo soy el Señor tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre (de la esclavitud)." Ex. 20:1-2 (NBLH)

Mientras leía esta porción de las Escrituras, no pude dejar de pensar en la increíble analogía que existe entre la situación que experimentó el pueblo de Israel y nosotros. Algo que vez, tras vez vemos que se repite, es la tendencia del pueblo de Israel de olvidar a quién le pertenecían y de dónde habían sido sacados. Por eso Dios tuvo que recordarles "Yo Soy el Señor tu Dios que te saqué de la tierra de Egipto..." Ahora, no solo los libertó de un lugar, sino de una condición en la que se encontraban: "...de la casa de servidumbre (de la esclavitud)." Piensa en esto: "¡Eran esclavos!"

Es increíble que tan pronto venían momentos de prueba o dificultad, en los que se requería fe para creer lo que Dios había prometido, lo primero que anhelaban era regresar a su condición de esclavos en la que vivían antes de ser liberados, no importando los abusos, maltratos o menosprecios que ellos recibían el la tierra de Egipto. Sinceramente no dejo de indignarme por cada vez que el pueblo de Israel se quejó amargamente contra el Señor por la falta de comida o de agua, o por cualquier otra situación. Pienso: ¿Qué tan pronto se les olvidó todo lo que Dios hizo por ustedes? ¿No recuerdan todas las plagas que Dios mandó? ¿Todos los milagros que Él hizo con Su mano poderosa? ¿En qué estaban pensando?

La verdad es que después de meditar en todo esto, no puedo dejar de pensar en todas las veces que nosotros actuamos de la misma manera. La verdad es que no somos en nada diferentes al pueblo de Israel. Luchamos con las mismas actitudes. Padecemos del mismo mal de olvidar todo lo que nuestro Dios ha hecho por nosotros y de dónde nos rescató. Es hora de arrepentirnos y reconocer en dónde hemos fallado, y regresar a nuestro primer amor. Él es nuestro Dios que nos sacó de nuestro Egipto espiritual, enviando a Su Hijo a morir por nosotros y nos libertó de la esclavitud al pecado. Alabemos a Dios por sus maravillas y por Su amor incomparable.

OLIVER MARTINEZ

Monday, November 15, 2010

¿Qué provoca el Avivamiento y el Crecimiento de la Iglesia?

Por el pastor Paul Yonggi Cho

La oración constituye la clave para el avivamiento espiritual. Si el avivamiento es obra soberana del Espíritu Santo, ¿qué es lo que hace que el Espíritu Santo se mueva en los corazones dentro del pueblo de Dios para darles nuevo poder y mayor osadía? Hay una respuesta sencilla:la oración.

¿Cuántas veces ha pasado usted una noche entera de rodillas delante de Dios? ¿Con cuánta frecuencia llama su iglesia a los miembros para un ayuno prolongado y oración?

Tal vez usted no ha sido la clase de cristiano que desearía ser por no haber orado lo suficiente.

El Evangelio según Lucas nos da un gran secreto: «¿Quién de vosotros que tenga un amigo, va a él de medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo qué ponerle delante; y aquél, respondiendo desde adentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme y dártelos? Os digo, que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite. Y yo os digo: Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá» (Lucas 11.5-9).

El Señor respónde la oración incesante, tocado por nuestra importunidad. Es importante entender la dinámica de este pasaje.

EL NO ES UN EXTRAÑO

En primer lugar, el hombre que solicita los panes es amigo del que los tiene. No debemos acercarnos a Dios como si fuera un extraño.

El es nuestro Padre celestial, y desea darnos todo lo que necesitamos. Precisamos un avivamiento en nuestra vida y, sobre todo, en nuestra iglesia.

Estamos cansados de los cultos muertos y de las reuniones de oración sin vida que hemos tenido hasta aquí. Necesitamos un despertar espiritual. No nos acerquemos a Dios como si fuera un extraño, sino como a un amigo.

En segundo lugar, no pidamos para nosotros mismos. El hombre de la parábola había recibido un visitante a una hora avanzada de la noche y no tenía nada para servirle. La hospitalidad oriental exigía que se les diera comida a los que llegaban a la casa. De igual modo, la Iglesia recibe la visita de pecadores hambrientos que necesitan alimento espiritual.

Pero muchas de las «alacenas»delalglesia están vacías y los pecadores salen también vacíos y sin salvación, para no regresar nunca.

Nuestra petición a Dios, pues, se justifica; necesitamos un a vivamiento a causa de aquéllos por quienes Cristo murió, de aquéllos que aún no han descubierto el significado de la vida eterna.

En tercer lugar, la hora es avanzada. Y por lo tanto no hay lugares donde conseguir hospedaje y alimento. Sólo nosotros tenemos la capacidad de satisfacer las necesidades de este mundo.

Si no lo hacemos, ¿quién lo hará? Si no lo hacemos ahora, ¿cuándo, entonces? En este estado se encuentra nuestra sociedad en todo el mundo. Sí somos lo suficientemente sensibles, podremos entender que la hora está avanzada.

En cuarto lugar, si la puerta está cerrada, puede abrirse. En el corazón del hombre que acude a pedir los tres panes, late la esperanza de recibir una respuesta positiva. El avivamíento es posible para toda la Iglesia. Usted no tiene que estar en Corea para experimentar un avivamiento. Puede suceder en cualquier parte. No hay campo demasiado difícil. Aunque la puerta parezca cerrada ahora, usted tiene que creer que el Dios que está detrás de la puerta la abrirá si usted no desmaya, sino que persiste en oración.

Por último, para que alguien persista en la oración, tiene que desarrollar un intenso deseo. El hombre que salió a buscar los tres panes tenía el temor de perder su buena reputación, si alguien oía que los visitantes que habían llegado a su hogar no habían sido bien atendidos.

En el mundo oriental hemos acuñado la expresión «perder la cara». Esto significa perder el honor. Muchos preferirían morir antes que «perder su cara». Puedo comprender la desesperación del hombre. No quería perder su honor. Para que alguien persista en la clase de oración necesaria para el avivamiento, tiene que llegar a sentirse desesperado delante de Dios.
ORAR CON DESESPERACIÓN

Algunas veces, la prosperidad impide que los cristianos se desesperen delante del Señor. En Corea hemos experimentado grandes sufrimientos. Primero a causa de los japoneses, durante muchos años, y luego, a manos de los comunistas. Hemos aprendido a orar no en la comodidad de nuestras salas de recibo, sino en el campo. De igual modo, los cristianos chinos han aprendido a orar en los bosques y en las selvas, en las cuevas y en lo sótanos fríos. Si se los atrapa orando, pueden morir por ello, pero han aprendido que sin oración no pueden sobrevivir.

Charles Dickens, en su obra A tale of Two Cities (Historia de dos ciudades), señala que el espíritu de la revolución se manifestó de dos maneras distintas en las culturas francesa e inglesa de comienzos del siglo diecinueve. Este famoso escritor inglés dice que la sangrienta revolución que experimentó Francia se evitó en Inglaterra, no por el empleo de diferentes políticas en las dos naciones, sino por el avivamiento del Espíritu Santo que Gran Bretaña experimentó por medio del ministerio de Juan Wesley. Wesley era un ministro de la Iglesia Anglicana del siglo dieciocho. El y su hermano Carlos habían experimentado personalmente un despertar espiritual. En el tiempo de enfrentar la adversidad personal, Juan Wesley cayó de rodillas delante de Dios, y Dios lo tocó de manera especial. Sus ojos se abrieron para comprender la verdad bíblica de la santificación y la santidad personal. Hacia mediados del siglo dieciocho, sus enseñanzas se difundían por todas las colonias británicas, incluyendo los Estados Unidos de América. La mayoría de los que proclamaban este nuevo método de vida cristiana eran laicos.

El avivamiento wesleyano de Inglaterra produjo tal cambio, que se le concede el crédito de haber salvado a las masas de una revuelta sangrienta. También propugnó la educación de todo el pueblo y una actitud más humanitaria hacia los pobres. Los historiadores reconocen la influencia del avivamiento metodista en la actual cultura del mundo occidental.

Hoy, una de las organizaciones eclesiásticas más grandes del mundo es la Iglesia Metodista. Sin embargo, muchos de sus miembros no conocen la manera en que se originó el movimiento. Comenzó en medio de la adversidad y creció a causa del avivamiento. En gran parte de la antigua literatura metodista podemos leer acerca de reuniones y vigilias de oración que duraban toda la noche. Se puede decir mucho acerca de avivamientos como los de Gales, la India, América Latina y los Estados Unidos de América, pero conviene destacar un hecho que permanece constante: Jamás ha ocurrido un avivamiento en la historia sin que el pueblo de Dios hubiese orado. No me refiero a oraciones breves, ni a momentos de oración, ni a palabras de oración. Me refiero a largos períodos de oración coordinada y ayuno delante de Dios. Puedo decir con toda sinceridad que en Corea estamos experimentando un genuino avivamiento. En la actualidad, la Iglesia crece cuatro veces más rápidamente que el promedio de natalidad de nuestro país. Esto significa que dentro de veinte años, si el Señor no viene antes, el 80 por ciento de la población será cristiana.

Debemos recordar que Corea ha sido por tradición una nación budista. No ha resultado fácil ganar almas para Cristo. Sin embargo, en Corea estamos viendo una gran cosecha entre los incrédulos. Han comenzado a acudir al Diosdela Biblia. Esto es una obra auténtica del Espíritu Santo.

Mientras escribo esto, nuestra iglesia tiene más de 330.000 miembros. Cuando el libro se haya publicado, es posible que la membresía alcance a los 350.000. Aproximadamente 10.000 nuevos convertidos se unen a la iglesia cada mes. ¿No llamaría usted a esto un avivamiento real?

LA RESPUESTA ES UNA SOLA: ORACIÓN
¿Cómo hemos mantenido tan extraordinario crecimiento en nuestra iglesia local? Hay una respuesta: la oración. Todos los viernes tenemos un culto de oración que dura la noche entera. Literalmente, no te­nemos el suficiente espacio para toda la gente que quiere acudir a orar. Oramos por nuestra nación y por nuestros líderes. Oramos para que el Evangelio sea predicado en todo el mundo. Oramos para que regrese nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Pedimos que en muchos países comience un avivamiento. En realidad, presentamos delante de Dios millares de cartas que nos envían desde distintas partes del mundo. Cantamos, adoramos y oímos el mensaje de la Palabra de Dios, pero, básicamente, oramos. La manera mas fácil de detener el avivamiento que ahora experimentamos será cancelar nuestros cultos semanales de oración de toda la noche. Pero no tenemos la intención de hacerlo. Necesitamos orar para que Dios responda.

Tomado del libro

«Mucho más que números» de Paul Yonggi Cho – Editorial Vida.

Fuente:

Producciones “El Puente” Bs.As. Argentina, Revista Los Elegidos, Año 1,Nº 4, pp.40-44,

Thursday, August 26, 2010

Entrevista a la Madre Teresa de Calcuta

Quiero compartir con ustedes este extracto de una de las últimas entrevistas con la Madre Teresa, conducida por Edward W Desmond en 1989 para la revista Time. Los extractos de la entrevista aparecieron en la revista Time y el texto completo de la entrevista apareció en The National Catholic Register.

Espero que esta entrevista sea de inspiración y nos mueva a la reflexión. ¡Bendiciones para todos!

OLIVER MARTÍNEZ

(Entrevista)
Time: ¿Qué ha hecho esta mañana?
Madre Teresa: Orar.
T: ¿A qué hora comenzó?
MT: A las cuatro y media
T: ¿Y después de orar?
MT: Tratamos de orar mientras trabajamos para hacer nuestro trabajo con
Jesús, para Jesús y por Jesús. Eso nos ayuda a poner todo nuestro
corazón y nuestra alma al hacerlo. Los moribundos, los tullidos, los
enfermos mentales, los indeseados, los despreciados, son Jesús
disfrazado.
T: Las personas la conocen a usted como una especie de trabajadora social.
¿Entienden ellas la base espiritual de su trabajo?
MT: No lo sé. Pero les doy la oportunidad de venir y tocar al pobre. Todos
tienen que experimentar eso. Esto es algo completamente increíble en el
mundo, ¿no? Y aún maravilloso. Nuestros voluntarios regresan convertidos
en otras personas.
T: El hecho de que usted sea mujer, ¿Hace que su mensaje sea más
comprensible?
MT: Nunca pienso eso.
T: Pero, ¿No cree usted que el mundo responde mejor a una madre?
MT: Las personas no responden por mi causa, sino a causa de lo que estamos
haciendo. Antes, las personas hablaban mucho acerca de los pobres, pero
ahora más y más personas hablan a los pobres. Esa es una gran
diferencia. El trabajo ha creado esto. Ahora se conoce la presencia del
pobre, especialmente la de los más pobres, los indeseados, los
despreciados, de los que a nadie importan. Antes, nadie se molestaba por
la gente de la calle. Hemos recogido de las calles de Calcuta a 54.000
personas, y de algunos 23.000 han muerto en esa habitación (en Kalighat).
T: ¿Por qué ha tenido tanto éxito?
MT: Jesús se hizo a sí mismo el Pan de Vida para darnos vida. Allí es donde
comenzamos el día, con la misa. Y terminamos el día con adoración al
sagrado sacramento. No creo que podría hacer este trabajo, ni siquiera por
una semana si no tuviese cuatro horas de oración diaria.
T: Tan humilde como es usted, debe ser algo extraordinario ser un vehículo
de la gracia de Dios en este mundo.
MT: Pero es Su trabajo. Creo que Dios quiere mostrar su grandeza al usar a
alguien que es nadie.
T: ¿Es usted nadie?
MT: Estoy muy segura de ello.
T: ¿Siente que no tiene ninguna cualidad especial?
MT: No digo eso. No reclamo nada del trabajo. Es Su trabajo. Soy como el
pequeño lápiz en su mano. Eso es todo. Él piensa. Él escribe. El lápiz no
tiene que hacer nada. Al lápiz solo se le permite ser usado. En términos
humanos, el éxito de nuestro trabajo no tendría que haber sucedido, ¿no?
Esa es una señal de que es Su trabajo, y que Él usa a otros como
instrumentos - a todas nuestras Hermanas. Ninguna de nosotras podría
haber producido esto. Solo vea lo que Él ha hecho.
T: ¿Cuál es el regalo más grande de Dios para usted?
MT: Los pobres.
T: ¿En qué forma son ellos un regalo?
MT: Porque tengo la oportunidad de estar con Jesús 24 horas al día.
T: ¿Ha creado usted aquí en Calcuta, un cambio verdadero?
MT: Creo que sí. Las personas están conscientes de la presencia y también
muchos, muchos hindúes comparten con nosotras. Ellos vienen y
alimentan a las personas y sirven a la gente. Ahora nunca vemos a alguien
que muere tirado en la calle. Se ha creado una conciencia mundial acerca
de los pobres.
T: Más allá de crear los pobres al mundo, ¿Ha comunicado usted algún
mensaje de como trabajar con los pobres?
MT: Usted tiene que hacerles sentir amados y queridos. Ellos son Jesús pan
mí. Creo en esto mucho más que hacer grandes cosas por ellos.
T: ¿Cuál es su mayor esperanza, aquí en la India?
MT: Entregar a Jesús a todos.
T: Pero usted no evangeliza, en la forma convencional del término.
MT: Estoy evangelizando con mis obras de amor.
T: ¿Es esa la mejor manera?
MT: Para nosotros, sí. Para otros, otra. Evangelizo de la forma que Dios quiere
que lo haga. Jesús dijo: “Id y predicad el evangelio a todas las naciones.”
Ahora estamos en muchas naciones predicando el Evangelio por nuestras
obras de amor. "Por el amor que tengáis unos a otros, sabrán que sois mis
discípulos". Esa es la predicación que hacemos, y creo que es mas real.
T: Amigos suyos dicen que esta desilusionada porque su trabajo no ha
producido mas conversiones en esta gran nación india.
MT: Los misioneros no piensan en eso. Ellos sólo quieren proclamar la palabra
de Dios. Los números no tienen nada que ver con ello. Pero las personas
ponen la oración en acción cuando vienen y sirven a las personas.
Constantemente vienen personas para alimentar y servir, muchos, vaya y
vea. Por todas partes las personas están ayudando. No conocemos el
futuro. Pero la puerta ya esta abierta para Cristo. Puede que no haya una
gran conversión así, pero no sabemos lo que ocurre en el alma.
T: ¿Qué piensa del Hinduísmo?
MT: Yo amo todas las religiones, pero estoy enamorada de la mía. Sin
discusión. Eso es lo que tenemos que probarles. Al ver lo que yo hago,
ellos se dan cuenta que estoy enamorada de Jesús.
T: ¿Y deberían ellos amar a Jesús también?
MT: Naturalmente, si quieren paz, si quieren gozo, que encuentren a Jesús. Si
la gente se convierten en mejores hindúes, mejores musulmanes, mejores
budistas por nuestras obras de amor, entonces hay algo que esta
creciendo allí. Ellos se acercan más y más a Dios. Cuando se acercan,
ellos tienen que elegir.
T: Usted y Juan Pablo II, entre otros líderes de iglesia, han hablado en contra
de ciertos estilos de vida de occidente, en contra del materialismo y el
aborto. ¿En qué medida le inquieta?
MT: Siempre digo una cosa: Si una madre puede matar a su propio hijo,
entonces ¿qué falta para que Occidente sea destruido? Es difícil de
explicar, pero es así.
T: Cuando usted habló en la Universidad de Harvard hace algunos años, dijo
que el aborto era un gran mal y la gente la abucheó. ¿Qué pensó cuando
la gente la abucheó?
MT: Se lo ofrecí a Nuestro Señor. Todo es para Él, ¿no? Yo le dejo que diga lo
que Él quiere.
T: ¿Diría usted que estas personas que la abuchearon, también quieren solo
lo mejor para las mujeres?
MT: Puede que sí. Pero nosotros tenemos que decir la verdad.
T: ¿Y cuál es?
MT: No tenemos derecho de matar. "No mataras", es un mandamiento del
Señor. Y más aún, ¿Deberíamos matar al indefenso, a los pequeños?
Usted ve que nos enfadamos porque la gente tira bombas y muchos
mueren. Para los adultos, hay mucha emoción en el mundo. Pero por ese
pequeño en el vientre ¿ni siquiera una palabra? Él ni siquiera puede
escapar. Ese niño es el más pobre de todo el mundo.
T: ¿Es el materialismo en el mundo occidental un problema igualmente serio?
MT: No lo sé. Tengo muchas cosas en las cuales pensar. Oro mucho acerca de
eso pero no estoy ocupada en ello. Tome por ejemplo nuestra
congregación, tenemos muy poco, así que no tenemos nada por que
preocuparnos. Mientras más se tiene, tienes más motivos de preocupación,
y menos das. Pero mientras menos se tiene, se es más libre. La pobreza
para nosotros es libertad. No es mortificación, ni penitencia. Es libertad
gozosa. No hay televisión aquí, ni esto ni lo otro. Este es el único ventilador
en toda la casa. No importa cuanto calor haga, es para los invitados. Pero
estamos perfectamente felices.
T: ¿Qué piensa, entonces, de los ricos?
MT: Creo que son más pobres. A veces están más solos interiormente. Nunca
están satisfechos. Siempre necesitan algo más. No digo que todos sean
así. No todos son iguales. Creo que esa pobreza es difícil de eliminar. El
hambre de amor es mucho más difícil de quitar, que el hambre de pan.
T: ¿Cuál es el lugar más triste que ha visitado?
MT: No lo sé. No puedo recordar. Es aIgo triste ver a personas sufriendo,
especialmente las familias rotas, sin amor, sin cuidado. Es una gran
tristeza; siempre son los niños quienes más sufren cuando no hay amor en
la familia. Esa es la mayor pobreza. Te sientes incapaz. Pero si coges a
una persona muriendo de hambre, le das comida y se acaba.
T: ¿Por qué su orden ha crecido tan rápido?
MT: Cuando le pregunto a los jóvenes por que quieren unírsenos, dicen que
quieren la vida de oración, la vida de pobreza y la vida de servicio a los
más pobres de los pobres. Una chica muy rica me escribió y dijo que por
mucho tiempo había anhelado convertirse en monja. Cuando se nos unió,
dijo, no tendré que dar nada, aún si tuviera que darlo todo. ¿Ve usted? Esa
es la mentalidad de los jóvenes de hoy. Tenemos muchas vocaciones.
T: Ha habido algo de crítica con respecto a la forma que usted y sus
Hermanas viven.
MT: Es lo que hemos escogido. Esa es la diferencia entre nosotras y los
pobres. Porque, ¿Qué nos llevará más cerca de nuestros pobres? ¿Cómo
podríamos ser veraces con ellos si llevamos una vida diferente? Si
tuviéramos todo lo posible que el dinero puede dar, lo que el mundo puede
dar, entonces, ¿Cuál seria nuestra conexión con los pobres? ¿En que
idioma les hablaríamos? Ahora si la gente me dice que hace mucho calor,
puedo decirles venid y ved mi habitación.
T: ¿Tanto calor?
MT: Mucho más aún, porque hay una cocina debajo. Un hombre vino y se
quedo como cocinero en la casa de los niños. Anteriormente había sido
rico pero ahora era muy pobre. Lo había perdido todo. Él vino y me dijo:
“Madre Teresa, no puedo comer esa comida." Le dije, "Yo la como cada
día." Él me miró y dijo: “¿Usted también la come? Pues bien yo la comeré
también.” El se quedó muy feliz. Ahora, si yo no pudiera decirle la verdad,
ese hombre habría quedado amargado. Él nunca hubiera aceptado su
pobreza. Él nunca hubiera aceptado comer esa comida cuando estaba
acostumbrado a otro tipo de alimentos. Eso le ayudo a perdonar, a olvidar.
T: ¿Cuál es el lugar más feliz que usted ha visitado?
MT: Kalighat. Cuando las personas mueren en paz, en el amor de Dios, es una
cosa maravillosa. Ver a nuestros pobres felices, juntos con sus familias,
estas son cosas maravillosas. El verdadero pobre conoce lo que es el
gozo. Hay personas que dirían que es una ilusión pensar que los pobres
puedan ser gozosos, que se les deberían dar casas, levantarles. Lo
material no es lo único que produce gozo. Algo mayor que eso, el profundo
sentido de paz en el corazón. Ellos están contentos. Esa es la gran
diferencia entre el rico y el pobre. ¿Pero que pasa con aquellos que son
oprimidos? ¿Quién se aprovecha? Siempre habrá personas así. Por eso es
que debemos venir y compartir el gozo de amar con ellos.
T: ¿Debería ser el rol de la iglesia, solo hacer de los pobres tan gozosos en
Cristo como puedan?
MT: Usted y yo somos la iglesia, ¿no? Tenemos que compartir con nuestra
gente. El sufrimiento hoy es porque la gente acapara, y no da, no
comparte. Jesús lo hizo muy claro. Todo lo que hagáis al más pequeño de
mis hermanos, a mí me lo hacéis. Si dais un vaso de agua, a mí me lo dais.
Si recibís a un niño pequeño, a mí me recibís. Claro.
T: Si usted hablase a un líder político que pudiera hacer más por su pueblo,
¿le diría que es lo mejor que podría hacer?
MT: Yo no lo diría así. Diría comparte el gozo de amar con tu pueblo. Porque un
político no puede alimentar de la forma que yo lo hago. Pero él debería
tener claridad en sus ideas para dar normas apropiadas y leyes justas para
ayudar a su pueblo.
T: Mi trabajo es mantener honestos a los políticos, y su trabajo es compartir el
gozo con los pobres.
MT: Exactamente. Y tiene que ser por el bien de las personas y para la gloria
de Dios. Esto será verdaderamente fructífero. Como un hombre que me
dijo, usted esta malcriando a la gente al darles el pez para comer. Yo le
dije, mi gente ni siquiera puede estar de pie, menos aun puede sostener
una cana. Pero les daré el pez para que coman, y cuando estén lo
suficientemente fuertes, se los enviare a usted. Y usted les dará la cana
para que pesquen. Esa es una hermosa combinación, ¿no?
T: Las monjas feministas católicas a veces dicen, que usted debería gastar
sus energías en hacer que el Vaticano ordene mujeres.
MT: Eso no me llega.
T: ¿Que piensa del movimiento feminista entre las monjas en occidente?
MT: Creo que deberíamos estar más ocupados con nuestro Señor que en todo
eso, más ocupados con Jesús y predicar su palabra. Lo que una mujer
puede dar, ningún hombre puede darlo. Por eso es que Dios los ha creado
en forma separada. Monjas, mujeres, cualquier mujer. La mujer fue creada
para ser el corazón de la familia, el corazón de amor. Si perdemos eso, lo
perdemos todo. Ellas dan ese amor en la familia o lo dan en el servicio, eso
es que está la creación.
T: El mundo quiere saber más acerca de usted.
MT: No, no. Que vengan a conocer a los pobres. Quiero que amen a los
pobres. Quiero que traten de encontrar a los pobres en sus propias familias
primero, para traer paz y gozo y amor primero en la familia.
T: Malcom Muggeridge dijo una vez que si usted no se hubiera convertido en
una monja y no hubiera encontrado el amor de Dios, usted sería una mujer
muy dura. ¿Cree usted que eso es verdad?
MT: No lo sé. No tengo tiempo para pensar en esas cosas.
T: Las personas que trabajan con usted dicen que usted es imparable. Que
siempre obtiene lo que se propone.
MT: Eso es verdad. Todo por Jesús.
T: ¿Y si tuvieran un problema con eso?
MT: Por ejemplo, recientemente fui a una persona que no me daba lo que yo
necesitaba. Le dije, Dios le bendiga, y me marché. Él me llamó y dijo ¿qué
diría si le doy eso? Le dije, le diría, "Que Dios le bendiga" con una gran
sonrisa. Eso es todo. Entonces él dijo luego; venga, se lo daré. Debemos
vivir la simplicidad del evangelio.
T: Una vez usted se encontró con Haile Mariam Mengistu, el temido líder
comunista de Etiopía y ateo reconocido. Usted le preguntó si hacía sus
oraciones ¿Por qué se arriesgo así?
MT: Él es un hijo más de Dios. Cuando fui a China, uno de los mas altos
oficiales me preguntó, "¿Qué es un comunista para usted?" Le dije, "un hijo
de Dios". Luego a la mañana siguiente los periódicos informaban que la
Madre Teresa decía que los comunistas son hijos de Dios. Yo estaba feliz
porque después de mucho, mucho tiempo el nombre de Dios estaba
impreso en los diarios en China. ¡Precioso!
T: ¿Ha tenido temor alguna vez?
MT: No. Sólo temo ofender a Dios. Todos somos seres humanos, esa es
nuestra debilidad ¿no? El diablo haría cualquier cosa para destruirnos,
para alejarnos de Jesús.
T: ¿Dónde ve usted al diablo trabajando?
MT: En todas partes. Cuando una persona está anhelando acercarse a Dios, él
pone tentación en el camino para destruir el deseo. El pecado viene de
todas partes, en los mejores lugares.
T: ¿Cuál es su mayor temor?.
MT: Tengo a Jesús, no tengo ningún temor.
T: ¿Cuál es su mayor desilusión?
MT: Hago la voluntad de Dios, ¿no? Al hacer la voluntad de Dios no hay
desilusión
T: ¿Llegan a ser más fáciles su trabajo y su vida espiritual, con el tiempo?
MT: Si, mientras más cerca estamos de Jesús, más fácil se convierte el trabajo.
Porque conoces para quien lo haces, con quien lo haces y por quien lo
haces. Eso es muy claro. Por eso es que necesitamos un corazón limpio
para ver a Dios.
T: ¿Cuáles son sus planes para el futuro?
MT: Sólo vivo un día a la vez. El ayer se ha ido. El mañana no ha llegado.
Tenemos solo hoy para amar a Jesús.
T: ¿Y el futuro de la orden?
MT: Es de Su cuidado!

(Fin de la Entrevista a la Madre Teresa de Calcuta Time Magazine, 1989)

Friday, August 20, 2010

¡Viva la Familia!

Hoy por hoy existen muchos conceptos que definen lo que es la familia en el mundo actual. Lo más importante no es vivir en un ideal cuyo objetivo sea el discriminar a todo aquello que no esté dentro de nuestro modelo. Sin embargo, no podemos descartar lo que la Biblia nos enseña al respecto de este tema.

La familia desde el principio de la creación fue el plan original de Dios para el hombre. Dios dijo que no era bueno que el hombre estuviera solo, y por ello le dio una mujer para que fuesen compañeros el uno del otro, y se amasen el uno al otro. Dios tenía en su corazón una bendición especial para la familia, la cuál sería trasmitida de padres a hijos de generación en generación.

Tristemente, hoy no podemos decir que la familia esté teniendo éxito dentro de la sociedad que nos rodea. Encontramos tantas distorsiones o anormalidades que perjudican el concepto bíblico para la familia. Encontramos tantas mujeres solteras con hijos, parejas divorciadas, parejas que viven en unión libre, etc., conceptos que se han tornado algo “normal” dentro de esta sociedad que no hace nada por combatirlo.

Estoy convencido que la base de todo matrimonio debe ser el amor. Pero no el amor que es dictado en este mundo, el cuál es algo condicional y pasajero. El amor que debe operar en todo momento es el amor ágape, que es incondicional en su origen. Creo que es tiempo que regresemos al corazón de la voluntad de Dios, e intentemos seguir ese patrón que Él nos dejó para que siguiéramos, el cuál traerá bendición para las siguientes generaciones.

Sin lugar a duda uno de los aspectos que hoy es necesario definir de una manera clara es acerca de los roles que cumplen tanto hombres como mujeres dentro del seno familiar. Es cierto que hay roles que son propios de un sexo determinado, ya sea masculino o femenino; sin embargo, existen una serie de distorsiones culturales que necesitan se reevaluadas y encaminadas hacia una definición clara y precisa acerca del papel de la mujer en la sociedad, así como el rol que juega el hombre dentro de la misma.

Por alguna razón en particular, hoy existe la carencia de una clara definición sobre lo que significa ser hombre, así como el significado de ser mujer. Se pueden dar sugerencias acerca de sus funciones o características del individuo en sí, pero dista de la esencia de su significado original. Ser hombre no significa ser macho, ni ser mujer significa ser sumisa y callada. Desgraciadamente esa es la imagen que la sociedad latina hoy ha querido proyectar para así mostrar una irrealidad que está muy lejos de ser verdadera.

El hombre fue creado con responsabilidades específicas dentro del plano familiar. Fue creado para ser el líder del hogar y el responsable del bienestar de la familia en su totalidad. El hombre fue creado para amar a la mujer, para respetarla y cuidarla como un vaso frágil.

Por otro lado, la mujer fue creada con una función primordial, que es la de procrear hijos, y junto con el hombre desarrollarlos y amarlos. La mujer fue creada para someterse en amor a su marido, no ser su esclava o sierva, sino una sumisión fundamentada en el amor genuino. Ambos juegan un papel primordial en la preservación de la vida, y el cumplimiento del propósito divino para la humanidad.

OLIVER MARTINEZ